Una Mama Saludable Es La Base De Una Familia Saludable

Antonia García ha encontrado una gran forma de mejorar la relación con su hija Erica de 11 años – ¡caminando! Como equipo, madre e hija tratan de caminar juntas varias veces a la semana, más que nada por hacer ejercicio, pero han descubierto que este habito tiene otros beneficios. “Cuando caminamos, también platicamos y no hay distracciones como la televisión, el teléfono, etc. Es un buen momento para ponernos al corriente la una con la otra y además es saludable para nuestro cuerpo.” Antonia, como a muchos de nosotros, le ha costado trabajo mantener su peso después de que nació Erica. Antonia también ha tenido problemas de alta presión, la cual ha podido controlar por medio de actividad física y cambios en su alimentación. “Todavía me falta mucho, pero hago lo mejor que puedo, caminando y tratando de comer cosas saludables, como mas frutas y verduras, mas fibra y menos comida grasosa.”

Antonia debe saber mucho acerca de desarrollar hábitos saludables, ya que es Promotora de Salud para el  programa Mano a Mano en el Centro de Salud de la   Comunidad de Brownsville. “Comparto información y  recursos de salud con la gente de la comunidad; además de que he asistido a varios entrenamientos y ferias de salud donde he aprendido mucho acerca de la importancia del ejercicio y una   alimentación saludable para prevenir y controlar cáncer, diabetes, y enfermedades  cardiovasculares, pero esto no me facilita tanto las cosas. Me cuesta trabajo hacer tiempo para ir a hacer ejercicio, igual que a todos los demás. Involucrando a mi hija en la rutina me ayuda, porque se que es importante para ella aprender hábitos de salud desde joven.” Antonia también sabe la importancia de comunicarse y conectarse con su hija, puede ser un poco raro solo sentarse y hablar acerca de temas delicados. “El caminar crea un espacio libre y sin ningún tipo de presión o amenaza para que podamos compartir mas tiempo juntas.”